En el nuevo Port Olímpic de Barcelona, desarrollamos la propuesta vegetal para la terraza del restaurante Casa Carmen, grupo con el que colaboramos desde hace años realizando distintos trabajos de jardinería y el mantenimiento de varios de sus establecimientos.
El encargo partía de una idea muy clara: integrar la vegetación en las estructuras corporativas de la terraza, de manera que el verde no funcionara como un elemento añadido, sino como parte de la propia imagen del restaurante. Trabajamos así sobre las jardineras perimetrales existentes, creando una composición vegetal continua que acompaña y envuelve el espacio de restauración, aportando privacidad y suavizando la presencia de las estructuras metálicas sin restar protagonismo a las vistas sobre el puerto.
La ubicación fue determinante en la selección de especies. Estar prácticamente junto al mar significa trabajar con salinidad ambiental, viento, elevada insolación y exposición continua, unas condiciones especialmente exigentes para la vegetación. Por ello seleccionamos plantas capaces de adaptarse al entorno marítimo, combinando arbustos perennes, especies de porte compacto, vegetación tapizante y colgante y gramíneas ornamentales, buscando distintas alturas, texturas y movimientos.
Las gramíneas adquieren un papel especialmente importante en la composición. Su movimiento con el viento conecta visualmente la terraza con el paisaje marítimo y aporta una imagen más natural y dinámica, mientras que las masas verdes más compactas proporcionan estructura y mantienen la presencia vegetal durante todo el año. La combinación permite que el conjunto resulte ordenado y elegante, pero sin perder la naturalidad propia de un jardín.
En un restaurante, además, el paisajismo debe convivir permanentemente con los usuarios. Las especies, volúmenes y ubicaciones se plantearon teniendo en cuenta el tránsito de clientes y personal, las mesas, las visuales, el confort y la facilidad de mantenimiento, buscando que la vegetación mejorase la experiencia del espacio sin interferir en su funcionamiento diario.
El resultado gustó especialmente al cliente y la selección y lenguaje vegetal desarrollado para este establecimiento se está incorporando progresivamente a otros restaurantes del grupo, convirtiendo el paisajismo en un elemento más de su identidad corporativa.
Este proyecto refleja también el valor que puede aportar la vegetación a un negocio de restauración: mejora el confort y la experiencia del cliente, aporta personalidad y diferenciación al establecimiento y contribuye a crear un espacio reconocible en el que apetece permanecer, reforzando al mismo tiempo la imagen y el valor comercial del local.
Actualmente, nuestra relación con el grupo continúa a través del mantenimiento de diferentes restaurantes, lo que nos permite acompañar la evolución de las plantaciones, anticiparnos a las necesidades de cada espacio y mantener la imagen vegetal con el nivel de calidad que requiere un establecimiento abierto al público.
El reportaje fotográfico ha sido realizado por Marcela Grassi, fotógrafa especializada en arquitectura, cuya mirada recoge especialmente bien en este proyecto la relación entre vegetación, arquitectura, terraza y paisaje marítimo.